Hace algún tiempo, le regale a Fran un libro "Cuentos de Navegantes". Como buen marinero que es, le encantaron los cuentos que en el se narran y no tardo muchos días en hacerme llegar este hermoso texto de Sylvia Iparraguirre
El mar es un exceso y los hombres dados a navegar comparten
una clase de locura que los que han permanecido siempre en tierra no alcanzan a comprender. Los días y las noches en el mar
no se miden por días y noches sino por el cansancio invencible
que sigue a la lucha con la tormenta, por el desolado precipitarse de un cadáver en el océano, por el escorbuto y la fiebre, por el esplendor de las mañanas, por el movimiento de las estrellas entre
los mástiles victoriosos.
SYLVIA IPARRAGUIRRE
La tierra del fuego
