La Granitica

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La Granìtica no cree en evasivas. Hasta los asesinos intentan justificarse
y hablan tanto que la gente olvida que hay un cadaver de por medio.Si èste
pudiera hablar, todo se verìa de otro modo. No es que se apiade de las
vìctimas, !pues còmo puede un hombre dejarse asesinar!.

Pero tambièn conviene que haya crìmenes para que los asesinos reciban
su castigo. Como plegaria nocturna, la Granìtica hace repetir a sus hijos
!Cada uno va a la suya!. Cuando discuten, los incita hasta que arreglan
su discusiòn por la violencia. Lo que mas le gusta es verlos luchar; poco
le interesan los deportes inofensivos. Claro està que no se oponen a que
los chicos naden, pero mas importante es que practiquen el boxeo.

Han de ser ricos y saber ganar millones. Ninguna piedad para los necios
que se dejen engañar. Hay dos tipos de hombres: embaucadores y
embaucados, dèbiles y fuertes. Los fuertes son como el granito, nadie les
saca nada por mas que exprima. Lo mejor es no dar nuunca nada.
La Granìtica hubiera hecho dinero, pero tuvo hijos. A ellos les toca hacerlo
ahora. El trabajo embrutece, les dice diariamente.Quien tiene vista hace
trabajar a los demàs. La Granìtica duerme bièn pues sabe que no da nada.

Su puerta està siempre cerrada. No hay hombre que atraviese su umbral.
Le endilgan hijos a una y despuès se olvidan de pagar. Tampoco son hàbiles,
pues no andarìan probando todo el tiempo. Si viniera un verdadero triunfador,
lo reconocerìa. Pero esa gente no tiene tiempo de venir. Sòlo los haraganes
se presentan. La Granìtica no ha llorado nunca. Cuando atropellaron a
su marido se puso muy furiosa. Por eso le guarda rencor desde hace ocho
años y cuando los niños preguntan por èl, les dice: " Papà era un necio",
sòlo un necio se deja atropellar. La Granìtica no se considera viuda.
Su marido, que era un perfecto necio, no cuenta para ella, por eso no es viuda.
En general, los hombres no sirven para nada. Son compasivos y se dejan
tomar el pelo. Ella no da nada, nedie le saca nada, podrìa darles una lecciòn
a los hombres. La Granìtica no ama la lectura, pero tiene proverbios
inflexibles. Cuando le dicen algo duro, lo registra al instante y lo incluye
entre sus proverbios inflexibles

Canetti

Comment ça va?

Willkommen! Bienvenue! Welcome!
Fremder, Etranger, Stranger,
Glücklich zu sehen,
Je suis enchanté,
Happy to see you,
Bleibe, reste, stay.



 
 
 
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